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Tsingshan construye en Perico una planta química de US$ 120 millones que abastecerá a toda la región del Mercosur

Fuente: viapaís

La provincia de Jujuy atraviesa una transformación industrial sin precedentes. En el Parque Industrial de Perico, el gigante chino Tsingshan Mining Development avanza a paso firme en la construcción de una planta química que marcará un antes y un después en el desarrollo del litio argentino. Con una inversión total de US$ 120 millones, esta instalación representa mucho más que una fábrica: es la pieza clave que posiciona a Jujuy como el epicentro logístico y productivo del «oro blanco» en Sudamérica.

Fundada en 1988 y ubicada en el puesto 279 del ranking Fortune Global 500, Tsingshan es el mayor productor de níquel del mundo. Su llegada a Argentina consolida una estrategia vertical de integración en la cadena de valor del litio, desde la extracción en los salares de Salta hasta la producción de los insumos químicos esenciales para transformar el mineral en carbonato de litio, el componente crítico de las baterías que impulsan la revolución de la electromovilidad global.

Un polo químico para toda la región

La planta de Perico ocupará 14 hectáreas del Parque Industrial, con posibilidad de expansión futura. En su primera fase, producirá 100.000 toneladas anuales de cloruro de hidrógeno (ácido clorhídrico) y 35.000 toneladas anuales de hidróxido de sodio (soda cáustica), insumos fundamentales para eliminar impurezas y procesar los compuestos de litio extraídos de los salares de la Puna.

Estos químicos no solo abastecerán las operaciones propias de Tsingshan en el proyecto Centenario Ratones en Salta, donde la empresa posee el 49,9% de participación y proyecta producir cerca de 50.000 toneladas anuales de carbonato de litio. También proveerán a empresas de Chile, Bolivia y Argentina, consolidando un clúster industrial del litio en el norte argentino.

La inversión se ejecutará en dos etapas: US$ 80 millones en la fase inicial y US$ 40 millones en la expansión. La construcción demanda 18 meses de obras civiles y actualmente emplea alrededor de 800 trabajadores, generando más de 1.000 puestos de trabajo durante el período de edificación. Una vez operativa, la planta requerirá entre 200 y 300 empleados calificados de manera permanente, incluyendo ingenieros químicos, electrónicos, industriales e informáticos.

Tecnología e infraestructura de clase mundial

El proyecto cuenta con garantías de suministro energético estratégico: 10 megavatios de potencia eléctrica asegurados por la distribuidora provincial EJE S.A., con obras adicionales de conexión entre la planta San Juancito y el Parque Industrial. También se garantizó provisión de gas con capacidad superior a la demanda de Tsingshan, anticipándose al crecimiento de otras empresas que se radicarán en la zona.

La integración con la Zona Franca de Perico y el Aeropuerto Internacional Gobernador Horacio Guzmán otorgan ventajas competitivas únicas. La Zona Franca permite operaciones comerciales con beneficios impositivos y aduaneros que facilitan la importación de tecnología y la exportación de productos terminados. El aeropuerto, situado a pocos kilómetros, habilita la logística rápida de insumos especializados y personal técnico.

Además, el Parque Industrial cuenta con una estación de transferencia de carga bimodal que conecta transporte ferroviario y carretero, un activo estratégico para el movimiento de mercancías hacia Chile, Brasil y Paraguay. Se prevé la incorporación de infraestructura digital de última generación, con fibra óptica hasta el Paso de Jama, sistemas de trazabilidad GPS y control remoto.

Posición estratégica en el Mercosur y el corredor bioceánico

La ubicación de Perico no es casual. La ciudad se encuentra en el corazón del Corredor Bioceánico de Capricornio, una megainfraestructura vial de 2.400 kilómetros que unirá el Océano Atlántico con el Pacífico, conectando Brasil, Paraguay, Argentina y Chile. Este corredor reducirá hasta 10 días los tiempos de transporte entre las regiones mediterráneas de Brasil y los mercados del Asia-Pacífico, evitando el Canal de Panamá.

Jujuy atraviesa 470 kilómetros de los casi 3.000 totales del corredor, posicionándose como nodo logístico clave. La provincia cuenta con el Paso de Jama, uno de los principales complejos fronterizos con Chile, ubicado a 4.200 metros de altura. Desde allí, las mercancías acceden a los puertos de Antofagasta, Mejillones e Iquique en el norte chileno, puertas de salida hacia China, Corea del Sur, Japón y el resto del Asia-Pacífico.

Parque Industrial Perico. Fuente: Gobierno de Jujuy

La distancia entre Perico y Campo Grande, capital del estado brasileño de Mato Grosso do Sul —región de 16 millones de habitantes— es de apenas 1.400 kilómetros, similar a la que separa Buenos Aires de Jujuy. Esta proximidad abre oportunidades comerciales inéditas para productos jujeños como frutas de carozo, porotos, harinas y legumbres hacia mercados brasileños altamente demandantes.

El Corredor Bioceánico no solo mejora la eficiencia logística del Mercosur, sino que fortalece la integración física del bloque económico, diversifica rutas comerciales y reduce la dependencia de puertos tradicionales. Para Jujuy, significa convertirse en un hub de distribución de productos hacia ambos océanos, consolidando su rol geopolítico en la región.

Un proyecto con visión de futuro

Santiago Bustelo, gerente senior de Tsingshan para Sudamérica, afirmó que la planta «tiene la capacidad de expandir y hacer crecer los proyectos de litio en la región». John Li, presidente de Tsingshan Mining Development, expresó durante la firma del memorándum de entendimiento: «El objetivo es desarrollar la cadena de valor del litio en la región y generar más oportunidades de trabajo, más valor y beneficios para los ciudadanos de Argentina. Somos nuevos en Argentina, pero llegamos para quedarnos y para seguir desarrollando la región».

La empresa también impulsa programas de formación profesional, enviando estudiantes avanzados de Ingeniería Química de la Universidad Nacional de Jujuy a China para capacitarse en las instalaciones de Tsingshan. Además, el 20% del personal de la planta será femenino, una política de inclusión que rompe paradigmas en la industria química y minera.

El proyecto de Tsingshan es el testimonio más contundente de que Jujuy dejó de ser un territorio de tránsito para convertirse en un protagonista activo de la revolución del litio.

 Con infraestructura de clase mundial, posición estratégica en el Corredor Bioceánico y un ecosistema industrial en plena expansión, la provincia se consolida como el corazón productivo y logístico del Mercosur del futuro. La construcción que hoy avanza en Perico no es solo una planta química: es el símbolo de una nueva era para el norte argentino.

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